OrdeNada
Abrió la pequeña maleta encima de la cama doble y contempló su interior, un momento antes de ponerse manos a la obra para deshacer el escueto equipaje. Había dos camisas blancas perfectamente plegadas, que colgó en el armario de la habitación, una al lado de otra. Después aparecieron unos pantalones grises y una corbata, que fueron a colgar de la percha vecina a las camisas. Dos calzoncillos blancos y dos pares de calcetines negros fueron alojados con cuidado dentro del cajón de la mesita de noche, junto a una biblia aún por estrenar. El neceser fue trasladado al baño y su contenido depositado en una repisa de cristal bajo el espejo: la cuchilla de afeitar, el bote de espuma para viaje, el after shave, el desodorante, la crema hidratante facial, el contorno de ojos, el frasquito de perfume, el dentífrico, el cepillo para los dientes, la seda dental, el peine, la cera para el cabello, dos aspirinas, dos sobres contra la acidez, dos ibuprofenos, dos antihistamínicos, dos relajantes musculares, tres comprimidos de amoxicilina. Todo ordenadamente colocado, en disposición geométrica, sobre el cristal, formando un todo armónico y perfecto.Sacó también un libro que nunca conseguía terminar de leer y lo depositó sobre la mesa, a siete centímetros del televisor. El ipod fue a parar junto a la lámpara de la mesita de noche, alineado a dos pulgadas exactas del borde del mueble y a tres del pie cuadrado de la lamparita.
Corrió las cortinas y abrió la ventana para que entrase la luz y se renovase el aire. Colocó las zapatillas junto a la cama, perpendiculares al edredón y el pijama meticulosamente plegado sobre el sillón, esperando obediente hasta la noche. Se desabrochó la americana y antes de colgarla dentro del armario, junto a las camisas y el pantalón, vació los bolsillos sobre la mesa. Las llaves de casa, las del coche, las gafas de sol, el móvil, una tarjeta de un restaurante y un tiket de un taxi fueron organizados simétricamente junto al libro de Bukowski que nunca conseguía terminar. La senda del perdedor.
Abrió el mueble bar y sacó una botella de agua, cuyo contenido vertió en un vaso. Bebió a sorbos lentos, saboreando la insipidez del líquido, paladeándolo, como si degustara un oporto vintage. Se descalzó cuidadosamente y tras dejar los zapatos bajo la ventana a cinco centímetros de la pared, se sentó sobre la cama para comprobar la consistencia del colchón. Volvió a levantarse y se desabrochó la camisa, que dobló y guardó dentro de una bolsa de plástico, se quitó la camiseta, que corrió la misma suerte que su hermana mayor, se bajó los pantalones, que colgó de una percha y se quitó los calcetines, empezando por el derecho y siguiendo por el izquierdo, doblándolos y alojándolos en el interior de la bolsa, para acabar bajándose los calzoncillos, que fueron a parar, debidamente plegados, junto a los calcetines, la camiseta y la camisa.
Se sentó desnudo sobre la cama. Observó sus manos, sus brazos, su pecho, sus muslos, sus pies. Hacía mucho tiempo que nadie los había tocado, que nadie había acariciado su piel. Rozó su propia mejilla, su ceja, sus párpados y el lóbulo de la oreja izquierda. Imaginó que su mano no era suya y se le puso la piel de gallina al juguetear con su pezón derecho. Se tumbó y se masajeó el cuerpo en movimientos circulares, mirando hacia el techo de la habitación y fijó la vista en un punto, una pequeña mancha marrón oscuro junto a uno de los focos. Una mancha sin importancia en una habitación sin importancia de un hotel sin importancia. Una tarde insignificante en una vida irrelevante, a cinco milímetros exactos del vacío más absoluto.


38 Comments:
irrelevante..
me recuerda a la flaqueza del bolchevique
Viva la masturbación.
Con lo maniatico que es el tío no me extraña que no se coma un rosco...
No será autobiográfico, ¿verdad?
Es un texto muy cinematográfico. Pulcramente escrito, como el prota.
Muy triste.
Yo creo que es Beckham en la habitación del hotel donde está concentrado con el equipo. La tendencia a los transtornos de índole obsesivo-compulsiva le detalan. En la continuación del post entra en la habitación Iker Casillas (cuando ya está desnudo) y se lo folla salvajemente. Así me lo aprendí yo!!
¿empezaba Cine de barrio?
Lo odio. No sé quién es, pero lo odio. (lo siento si es autobiográfico) Tanta meticulosidad me desespera. Me pondría la piel de gallina ver todo colocado en posición de firmes y ordenadito...
Aunque.. bien pensado hay ciertas cosas que no me importa ver bien firmes..:)
Si entro en esa habitacion en el momento me acojono.... que pulcritud pordiosa!!
Era comoda la cama??
muchas existencias son irrelevantes, plaer. como la tuya a veces, la mía a veces, la de cualquiera a veces.
solo en una habitacion de hotel, lejos de casa, el mundo puede dejar de tener sentido.
en ningún momento ha dicho que se masturbe, toni, y yo soy muy claro en esos temas.
qué mente tan calenturienta la tuya.
perli, no es autobiográfico, por suerte.
pero que conste que soy obsesivamente ordenado, como refleja mi constante actualización del blog. y no lo digo como un autoelogio, que sin duda lo es.
arc, cuando tienes tantas cosas para ordenar en tu interior lo manifiestas con este tipo de manías. alguien que busca la perfección en todo lo que hace está condenado a no estar nunca satisfecho. sé de lo que hablo. la pulcritud externa no suele ser más que un reflejo de la basura interior.
ch-q-g, lo más triste es que las reglas son prisiones y nosotros somos nuestros propios carceleros.
gay leon, puestos a fantasear preferiría que se lo follase fernando torres, pero casillas no está mal, debo reconocerlo.
wol, qué forma de destruir un post de extremada sensibilidad. eres una terrorista. prepárate: tu guantánamo se acerca.
sólo es un personaje en el mejor blog del universo, alie.
la cama era como todas las camas de hotel: impersonal, poco acogedora, neutra. y en ella había muerto un empresario de Cantabria.
uy uy que miedo....clack clack (uñas cayendo al suelo)
Me ha fascinado el orden tan meticuloso del protagonista del post, en esa parte me siento plenamente identificado jejeje, pero en cuanto a la soledad de aquel hombre....paso. Mi pareja es muy desordenado, y vaya que lo sufro :-)
Pd: todavia estás triste?
Hola!
Primera visita y me encuentro con una historia reveladora y real jiji, cuantos no se conocen a si mismo, recorde uno de esos filmes independientes.
Te visito, claro si no te molesta.
Un abrazo.
Cinco milímetros que se hicieron eternos, infinitos, interminables, mientras contemplaba como aquel insignificante punto marrón oscuro comenzaba a crecer ante sus ojos, extendiéndose por el techo, y adquirir un tono bermellón intenso.
Cuando la primera gota de sangre cayó sobre su pecho su cabeza ya se había olvidado de si mismo.
sukh, yo triste? pues no, no lo estoy desde hace bastante tiempo. días, semanas, meses.
alcon, visítame siempre que quieras. la puerta de la jaula, como suelo decir, está siempre abierta.
eso sí, la próxima vez tú traes el alpiste.
sebastian, la gota marrón era efectivamente de sangre. pensé en un asesinato en la habitación de arriba.
siempre hay alguien que está peor, no?
lástima que no sea una ordenacionde2.
claro, si fuean dos, la cama acabaría en una desordenación...
Y no se podía terminar un libro de bukowski? Por el contraste de existencias? O por lo parecidas que son?
Dios, que nihilista. Los tipos así se vuelven asesinos en serie, si es que no lo era ya.
Cariño, me he permitido la licencia de continuar el texto, aunque no del todo fielmente. :)
Besitos
j'a, en el caso de un hombre como este, tan ordenado, tan simétrico, tan aritmético y tan algebraico, la cama queda tal cual. él se mete dentro como si fuera un espárrago dentro de una lata y no se mueve en toda la noche. y si folla con alguien, rehace completamente la cama. si no, no puede dormir.
hack, no se podía terminar el libro de bukowski porque encontraba muchas semejanzas con su vida y reflexionaba en cada frase. así, un libro te puede durar años.
sebastian, tus finales son bienvenidos.
besitos con lengua.
El desorden interior, en la cabeza embozada de disquisiciones sin ton ni son, en la sangre envenenada y enferma de tanto dióxido de carbonio pútrido que jamás le abandona en suspiros. Lo que tu dices, la basura dentro se suple con la pulcritud afuera: crearse una realidad inventada, ficticia, anhelada.
Ah. Olvidé ló más significativo. En mi continuación de la historia el intruso follador se quita los calcetines sudados, y uno de ellos va a parar sobre el libro de Bukowski. Los gayumbos hacen una graciosa pirueta en el aire y caen justo encima del ipod.
simon, la necesidad de ordenar es el reflejo del caos interior.
qué caótico debo ser pues...
gay leon, si el intruso quiere follarse al prota, deberá dejar toda su ropa (incluida la interior) perfectamente doblada junto al pijama. si no, no hay polvo
:-(
y esa cara de tristeza/decepción/desagrado, ys?
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