19.5.08

Respuesta

Después de que el edificio se derruyera y la tormenta cayera, empecé a analizar las causas del desplome y llegué a la conclusión de que había tardado demasiado en dejar que estas cosas inevitables sucedieran. En el fondo siempre estaba por ahí acechándome el sentimiento de culpabilidad, que era el que me impedía actuar, aunque no me permitía ser inconsciente y, por lo tanto, evitar el dolor. A medida que comprendí que las culpas me colapsan pude ir deshaciéndome de ellas y sacar el pie de muchos frenos que me mantenían inmóvil.
Siempre he tenido un sentido del deber muy profundo. Soy muy exigente conmigo mismo y eso me aprisiona y me rodea de barrotes por todas partes. La mayor parte de mi vida la he pasado entre rejas, encerrado en una jaula física y mental que yo mismo he construido y mantenido. Supongo que todo ello viene de una educación recibida por parte de unos padres que, sin pretenderlo, me tatuaron estos esquemas tan rígidos en el cerebro.
El dolor no me asusta, al menos no el dolor que uno siente en su propia piel, pues he estado tan acostumbrado a convivir con él, a crecer con él, que durante la mayor parte de mi vida ha sido mi estado natural. Lo que sí he pretendido evitar siempre es provocar aflicción a los demás, especialmente a aquellos a los que quiero. La verdad es que otra verdad que he descubierto es que cuando nos relacionamos con alguien, cuando desarrollamos sentimientos de estima, cariño o amor, es imposible no hacer daño en ciertas ocasiones y que ello es natural, por lo tanto nadie debería sentirse culpable de algo que es inevitable e, incluso, necesario. Creo que poco a poco voy aprendiendo lo obvio.
Ello me ha permitido reconciliarme con buena parte de mi pasado. El hecho de mantener una relación sana y estable con las dos únicas personas de las que me he enamorado así como el haber conseguido colocar a mi padre y a mi madre en el lugar apacible que les correspondía me ha sumido, desde hace unos tres años, en un estado de tranquilidad que nunca antes había conocido. Durante un tiempo creí que nunca sería capaz de mantener ningún tipo de estabilidad sentimental con nadie porque, para empezar, era incapaz de sentir el más mínimo cariño hacia mí mismo. Eso ha cambiado, el giro de hecho ha sido de 180 grados y he descubierto a alguien digno de ser amado sencillamente por lo que es, con todas sus virtudes y, especialmente, por sus claras debilidades. Parte de ese trabajo se lo debo a Laura, a Fèlix, a Rafa, a Albert, personas que llevan más de diez años junto a mí y que si han estado ahí debe ser porque puedo mantener vivo algo realmente valioso.
Ahora mismo ya no percibo fantasmas alrededor de mi cama, parece que los espíritus que me rondaban han ido decidiendo que era mejor irse a descansar definitivamente. Transmito una paz que siento, una tranquilidad nueva y merecida, diría que ganada a pulso. Necesito disfrutar en solitario durante un buen tiempo de este estado de sosiego para convertirme en alguien mejor, más maduro, más aceptable a mis ojos, más digno de otro.
Puede que de esta nueva calma y aprendizaje se cree un estado de receptividad que me permita emprender un nuevo proyecto personal junto a alguien, sin tener que pagar el precio de las culpas, aunque ahora no es algo que me preocupe ni me quite un minuto de sueño. Lo que de verdad me importa es llegar a mantener ese aprecio que he llegado a sentir por mí mismo, acabar de comprender ciertos mecanismos para no repetir errores y disfrutar intensamente de mi compañía, que es la única que en el fondo no puedo permitirme el lujo de abandonar.

10 Comments:

At 20/5/08 02:37, Blogger bettyylavida said...

nacionde1


Sí que es difícil dejar las mierdas atrás. Pero como tú dices hay un momento en el que hay que permitirse coger aire y cerrar los ojos. Para empezar otra vez. Para poder empezar otra vez.

¿cuánto tiempo llevo leyéndote? no sé, me he leído todas tus letras desde el primer día que nos "conocimos" (qué juego más divertido) y tenía ganas de leerte esto.
Porque eres un rey de las letras, pero de verdad, oh amado gianis, tú mi rey (qué cursi por dios...)

Que bueno, que aunque me ignores (...no estarás? no creo no?) ahora sonríes y me gusta.

Que si me escribes un email y me lo cuentas todo, jajaja (qué cotilla por dios...)

Que un beso.

 
At 29/5/08 12:55, Blogger Hairblue said...

Yo creo que algo ha debido cambiar también en tu dieta, ¿Tomas más uvas?

 
At 2/6/08 01:16, Anonymous nación de uno. said...

la verdad es que no sé porqué sigo entrando de vez en cuando a tu blog para leer lo que posteas. la verdad es que no me aportas nada de nuevo. la verdad es que me aburre lo que leo, sólo lo haces para autocomplacerte, y tu arrogancia –aquí– me deja indiferente, ni siquiera me subleva. lo hago porque te conozco, aunque aquí no te reconozca (hecho de volver a conocer a una persona).

nunca te contaré, cuando estamos delante –o detrás– de una bebida alcohólica que soy yo el que escribe esto detrás de mi caparazón de una nación unipersonal (cómo la tuya, al fin y al cabo).

tampoco te contaré cómo te encontré.

solo quiero que sepas que cuando nos veamos, haré ver (catalanada: pista) que nunca he sabido cómo eras en realidad, pero en secreto –quizás porqué te aprecio (un poco, tampoco tanto)– te diré que dejes de escribir. que no te lleva a ninguna parte. que esta terapia no es tal. que alimentar el ego sólo sirve para llegar a tu peor persona, y tu, si quisieras –sólo si quisieras– podrías ser mejor, tampoco magnífico, pero sí mejor.

gianis (por decir algo), ya que no estoy autorizado a escribir por el nombre que te llamo cuando nos vemos. déjalo. hazte este favor. o si quieres, escríbelo para ti. escríbelo para no olvidarlo, pero déjalo en tu parcela privada. este blog no te sirve, y lo sabes.

de los que te leen y no te conocen... no vale la pena ni escucharlos. tu calidad literaria no es tal (ni la mía), y buscar consuelo en ella, no te sirve de nada, y lo sabes.

si de verdad fueras tan inteligente como tu mismo te defines, no escribirías lo que escribes. ni yo tampoco.

ni te quiero, ni te odio. sino todo lo contrario.

pero... hazte ése favor.


(y si este comment ataca tu ego, bórralo.
borrar... ¿el comment o tu ego?)

 
At 2/6/08 16:30, Anonymous tres cuartos de nación said...

Anda, qué tontería. ¿Para qué entras si te aburre? Si que te complicas la vida. Es curioso que digas que conoces a Gianis, muy curioso...

Nen, quan dinem?

 
At 2/6/08 19:12, Anonymous Anónimo said...

Nación de uno, suicídate. gracias

 
At 4/6/08 11:04, Blogger bettyylavida said...

Es curioso pedirle a alguien que deje de escribir cuando uno mismo puede dejar de leer.

Curioso. Dejemóslo ahí.

 
At 4/6/08 12:37, Anonymous Anónimo said...

nacion de uno, que peligrosa es la gente como tú y que miedo saber que viven cerca de nosotros. gente que no da la cara, que tiene opiniones infundadas, enfermizas. gente que pretender estar en posesión de la verdad y que con el escudo de lodigoportubien, apuñala. gente como tu es la que uno tarda años en detectar, pero que cuando lo hace evita y esquiva.

ni te quiero, ni te odio. sino todo lo contrario.

que asco das.


LAURA

 
At 5/6/08 00:22, Anonymous nación de uno. said...

cómo me gusta que os indignéis...

y que protejáis por encima de todas las cosas al "adorado" espejo de gianis.
como me gusta...

bettyylavida, tienes toda la razón, puedo dejar de leer, y así lo haré. gracias por el consejo. curiosamente no me había dado cuenta.

y para acabar, el mejor de los mejorcísimos: el "suicídate" de un anónimo. espeluznante.

 
At 5/6/08 00:24, Anonymous nación de uno. said...

por cierto: adiós.
dejo de molestar.

 
At 5/6/08 18:59, Anonymous tres cuartos de nación said...

Nación de uno, no sabes tú lo mucho que has alegrado este blog estos dos días... Entra, entra, que nos diviertes! Suicídate de aquí unos meses, ahora no, tío!

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home


Hit counter